115 - Casa de la calle Bolívar 204

Este inmueble, ubicado en la calle Bolívar 204 —que fue sede del diario Correo—, se encuentra en el centro histórico y en el damero fundacional de Arequipa. Presenta una fachada de estilo arquitectónico neoclásico. Asimismo, posee la condición de Patrimonio Cultural de la Nación mediante la Resolución Jefatural N.º 523, del 6 de septiembre de 1988.

Actualmente, la segunda cuadra de la calle Bolívar se denomina «calle General Nieto», según el plano topográfico de Arequipa posterior a 1834.

El 21 de junio de 1902, se inscribió en este inmueble un título supletorio de dominio a favor de Elvira, Francisco, Ysabel, María, Carlos y Sara Chocano Soto. Ellos habían adquirido la propiedad por mantener una posesión de más de 20 años. Ante la falta de títulos y valiéndose de testigos (José María Arrisueño, Ramón Vargas Machuca y Roque Cáceres), llevaron un juicio ante el juez de primera instancia, el Dr. Julián R. Rodríguez. Posteriormente, un auto emitido por el juez Dr. Rubén Bustamante a favor de los interesados permitió la inscripción del inmueble por título supletorio, siendo el actuario Manuel F. Corrales.

Sara Chocano de Carrillo compró la parte de Carlos Chocano por el valor de S/. 2000.00 ante el notario Sebastián Calderón, con fechas 8 de abril de 1886 y 1 de febrero de 1894; este acto se registró el 17 de abril de 1903. Luego, el agente fiscal de Puno, David José Piérola, adquirió el dominio de este inmueble a Sara Chocano de Carrillo (representada por Belisario J. Rospigliosi) ante el notario Abel J. Campos con fecha 28 de octubre de 1903, registrándose el acto el 2 de noviembre de 1903.

La parte que correspondía a Ysabel Chocano fue adquirida por Enrique Velarde Arróspide y su esposa, Elvira Chocano, ante el notario Grimaldo Bustamante el 20 de agosto de 1883. Esto fue registrado el 18 de marzo de 1918 por el interesado Enrique Velarde Chocano.

Posteriormente, la parte que le correspondía a Manuel Francisco Soto pasó a ser propiedad de Elvira Chocano, viuda de Velarde, por el precio de S/. 1600.00 ante el notario Abel J. Campos el 10 de diciembre de 1901, registrándose el 18 de marzo de 1918.

Mediante declaratoria de heredero abintestato, la parte de este bien que pertenecía a Enrique Velarde Arróspide pasó a manos de sus hijos Victoria, José Enrique y María Isela Velarde Chocano. La resolución fue dictada por el juez de primera instancia Dr. Justo Germán Delgado mediante auto del 12 de septiembre de 1901 y se registró el 18 de marzo de 1918.

Según testamento otorgado ante el notario J. Sebastián Calderón, la parte de Elvira Chocano, viuda de Velarde, pasó a manos de sus hijos Victoria, José Enrique y María Isela Velarde Chocano el 29 de mayo de 1904, registrándose el 18 de marzo de 1918. La parte correspondiente a Sara Chocano de Carrillo pasó, por testamento ante el notario de Lima Agustín Reinoso, a propiedad de su esposo Pedro Carrillo el 7 de septiembre de 1915, inscribiéndose el 12 de junio de 1919. Más tarde, la compró el Dr. David J. de Piérola —quien era «casado, abogado y domiciliado en esta ciudad»— mediante su hijo David J. de Piérola ante el notario de Lima, Dr. Agustín Rivero y Hurtado, con fecha 15 de mayo de 1919 e inscrita el 12 de junio de 1919. Jacinto Pastor [Larrea] y su esposa Victoria Velarde de Pastor, por escritura pública ante el notario José María Tejeda, adquirieron la parte correspondiente a María Isela Velarde de Chavaneix y al Dr. Enrique Velarde Chocano el 28 de agosto de 1926.

Por declaratoria del juez de primera instancia, el Dr. Francisco G. Harmsen, con la intervención del actuario Vinatea mediante auto del 14 de mayo de 1926, la propiedad pasó a sus hijos Manuel Enrique, Graciela Angélica, Carlos Alberto y Jorge Luis de Piérola y Chocano, sin perjuicio de los derechos de su viuda, María Chocano, Vda. de Piérola, registrándose el 11 de mayo de 1927. Posteriormente, todos estos derechos pasaron a Jacinto Pastor [Larrea] y a su esposa Victoria Velarde de Pastor por el valor de mil quinientas libras peruanas al contado ante el notario José María Tejeda, registrándose por partes el 1 de septiembre de 1927 y el 7 de mayo de 1932.

Al fallecer Jacinto Pastor, los derechos pasaron a ser propiedad de sus hijos legítimos y herederos mediante testamento otorgado ante el notario Eduardo Benavides Benavente el 9 de septiembre de 1957, a favor de Ernesto, Carmen Elvira, Jorge, Elsa, Raúl, Beatriz y Ruth Pastor Velarde, sumándose su viuda Victoria Velarde Chocano de Pastor; el acto se registró el 17 de noviembre de 1969.

Se adjudicó la propiedad a favor de Victoria Velarde, Vda. de Pastor, Elsa y Ruth Pastor Velarde en el laudo de partición de bienes del fallecido Jacinto Pastor, con fecha 15 de septiembre de 1965 y la concurrencia de los otros condóminos (Ernesto, Carmen Elvira, Jorge, Raúl y Beatriz Pastor Velarde). El laudo fue aprobado por auto del juez de primera instancia y protocolizado ante el notario Eduardo Benavides Benavente, registrándose el 18 de noviembre de 1969. Posteriormente, mediante testamento del 23 de enero de 1964 ante el mismo notario, Victoria Velarde, Vda. de Pastor, favoreció a sus hijos legítimos y herederos Ernesto, Carmen Elvira, Jorge, Elsa, Raúl, Beatriz y Ruth Pastor Velarde, registrándose también el 18 de noviembre de 1969.

Los hermanos Ernesto, Jorge, Beatriz, Elsa, Raúl y Ruth Pastor Velarde —siendo representados tres de ellos por Beatriz Pastor Velarde— vendieron la propiedad a la Empresa Periodística Nacional Sociedad Anónima, representada por su apoderado Roger Charcap Cáceres, por el valor de S/. 914 308.30. El pago se hizo con una cuota inicial al contado de S/. 400 000.00 y el saldo en 10 armadas mensuales, como consta ante el notario Eduardo Benavides Benavente el 3 de octubre de 1968, registrándose el 18 de noviembre de 1969. Los demás derechos que correspondían a Elvira Pastor Velarde fueron vendidos por intermedio de sus apoderados, Francisco Chirinos Soto y Miguel Salas Rendón, por el precio convencional de 85 mil soles, mediante escritura ante el notario Eduardo Benavides Benavente, registrándose el 28 de septiembre de 1970.

La propiedad pasó a la sociedad Propiedades Inmobiliarias Sociedad Anónima el 2 de marzo de 1971 por un valor de 2 millones de soles ante el notario Manuel Reátegui M. Luego, por compraventa, volvió a manos de la Empresa Periodística Nacional Sociedad Anónima por escritura pública del 13 de junio de 1973 ante el notario de Lima Manuel Reátegui Molinares, registrándose el 14 de agosto de 1974 por la cifra de 3 millones de soles.

Bajo la dictadura militar de Juan Velasco Alvarado, el 27 de julio de 1974, aconteció a nivel nacional la confiscación y expropiación de varios medios de comunicación de prensa escrita, radial y televisiva. Respecto al caso del diario Correo en Arequipa, el periodista Carlos Meneses Cornejo relata lo siguiente:

«La noche del 27 de julio de 1974, Carlos Meneses Cornejo esperaba sentado en la sala de su casa la llamada que haría realidad lo que había temido por cuatro años. Vestía un abrigo largo que había tomado del armario apenas entró a su casa al volver al diario Correo, donde era director. Se lo puso y se acomodó para esperar. Sobre las cuatro de la mañana sonaron simultáneamente el timbre de su casa en la calle Melgar y el teléfono: era la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional del Perú para citarlo a la redacción del periódico, a pocas cuadras de su residencia, en Bolívar.

ANTECEDENTES. Meneses asumió la dirección del matutino en 1970 en reemplazo de Francisco Chirinos Soto, por designación del titular periodístico nacional, el arequipeño Roberto Ramírez del Villar. Desde ese entonces había tenido problemas con el régimen militar de Juan Velasco Alvarado, pero supo sobrellevarlos, respetando la confianza que le había conferido el director nacional. "Estos desencuentros me condujeron a tomar una decisión que fue significativa: trasladé la Dirección del diario a la Redacción, para que conocieran cada una de las respuestas que yo tenía que dar a las llamadas telefónicas de los militares... Como siempre eran llamadas difíciles, yo pensé que no tenía derecho a proceder unilateralmente y sin aprobación de la gente de redacción", indica. La tensión llegó al clímax cuando efectivos militares tomaron Radio Universidad, destruyeron los equipos y volaron las torres de transmisión. Eso provocó la reacción de don Carlos y la tirantez entre Correo y los del Ejército se agravó.

El 27 de julio de 1974, en comunicación con Enrique Agois Paulsen, presidente del directorio de Correo en Lima, Carlos Meneses le comunicó que había "decidido" defender el periódico. "Me lo prohíbe y me dice que era una actitud inútil, porque en Lima también estaban rodeados por tanques y que era muy poco lo que se podía hacer para detenerlo... Conversé con los redactores y linotipistas que estaban dispuestos a defender el periódico con lingotes de plomo y, ante esta disposición superior, me fui y los insté a la calma. Me fui a mi casa llevándome bajo el brazo el retrato de Agois, porque suponía que lo iban a maltratar", recuerda el periodista.

LA NOCHE DEL 74. "Cuando llegué al diario eran pasadas las cuatro de la mañana. Me encontré con que estaban estos señores con un notario, el doctor Eriberto Zegarra Ballón, quienes me dieron lectura al documento de expropiación de los diarios y me pidieron que entregara las llaves... Entonces yo maltraté al notario y le dije: 'Esta es la primera vez que un notario da fe de la entrega de los dueños a los ladrones'. Esa expresión determinó que ordenaran mi detención. Yo anuncié que aceptaba, pero que tenían que sacarme cargado, porque no iba a entregar el diario. En ese momento llama el prefecto, que era el ingeniero Enrique Mendoza, quien dio la orden de que me dejaran salir. En la puerta me encontré con los canillitas que iban a recoger el periódico y estos cantaron conmigo el Himno Nacional. Así me fui a mi casa, donde me quedé y decidí no volver a escribir hasta que se restableciera la libertad en el Perú", refiere. Con el restablecimiento de la democracia, Correo volvió a sus dueños para convertirse en una cadena que hoy se publica en 16 regiones».

Adquirieron el dominio de este inmueble Luis Agois Banchero y su esposa Pilar Rosario Sánchez Gabas, Enrique Agois Paulsen y su esposa doña Marcia Mindreau Navarrete, y doña Olga Banchero Rossi y su esposo Manuel Salazar Muñoz, por habérseles adjudicado un 74.09 % a la sociedad conyugal Agois Mindreau, un 19.91 % a los esposos Salazar Banchero y un 6 % a los esposos Agois Sánchez, «en virtud de la división de la empresa e subsiguiente reducción del capital social por haberse transferido el patrimonio a los accionistas de la Compañía, por el valor de quinientos sesenta y siete millones quinientos ochenta y cuatro mil doscientos ochenta soles, según escritura de fecha 11 de abril de 1985, otorgada ante el notario de Lima doctor Ricardo Ortiz de Zevallos».

La Empresa Periodística Arequipa Sociedad Anónima (EPEASA) adquirió el dominio por haberlo aportado sus anteriores propietarios a la formación del capital social en la misma proporción, mediante escrituras del 11 de marzo de 1985 y su ratificación del 9 de agosto de 1985 ante el notario de Lima Ricardo Ortiz de Zevallos, registrado el 7 de noviembre de 1985. Posteriormente, según inscripción de la partida 11011171, se realizó un «cambio de denominación y modificación de estatutos» con fecha 20 de octubre de 2014.

El 30 de enero de 2016, el diario Correo anunció en sus páginas: «Diario Correo inauguró nueva casa periodística en Arequipa», indicando lo siguiente:

«La nueva sede, ubicada en el óvalo Vallecito, fue escenario la noche del jueves 28 de la ceremonia de bendición y presentación del fortín de este medio de comunicación escrito. En el acto se mostró un video donde se destacó el paso de diversas generaciones de redactores y personal directivo por las casonas ubicadas en las calles La Merced y Bolívar. En las imágenes se apreció también la forma de trabajo del diario y las diversas etapas de producción, hasta la final, que es la distribución con los vendedores. El director Héctor Mayhuire Rodríguez dio la bienvenida a las autoridades e invitados y destacó la labor periodística de Correo».

El 27 de enero de 2016 se registró el saneamiento de área, linderos y medidas perimétricas expedido por el notario Hugo J. Caballero Laura. Por vía de regularización, el arquitecto Diego Eugenio Tenorio Beltrán efectuó una declaratoria de fábrica, tasándola en el valor de S/. 794 184.01 y registrándose el 26 de febrero de 2016.

Previamente, se bloqueó la partida de este inmueble hasta la formalización de la compraventa a favor de la sociedad conyugal García-Wagner, según consta en una minuta de compraventa con fecha 29 de febrero de 2016 y su correspondiente minuta de rectificación del 15 de marzo de 2016. Mediante esta operación, adquirió el inmueble la sociedad conyugal conformada por Manuel García Martínez y Rosa Wagner Grau.