117 - Santa Catalina 302

Este inmueble, ubicado en la calle Santa Catalina 302 (antigua calle de Santa Catalina), se encuentra dentro del Centro Histórico de Arequipa y del damero fundacional; presenta un estilo arquitectónico de fachada civil neoclásica. Cuenta con la condición de Patrimonio Cultural de la Nación mediante R. S. N.º 2900-72-ED del 28 de diciembre de 1972, publicada el 23 de enero de 1973.

La propiedad consta de un nivel de estilo neoclásico con un cornisamento simple a lo largo de la fachada. Esta dispone de una puerta de ingreso y, hacia la derecha, de dos ventanas principales y una a la izquierda con zócalo, protegidas por robustas rejas de hierro forjado de diseño vertical y con detalles ornamentales al centro. Cuenta con un zaguán que conduce al patio principal, desde el cual se accede a todas las habitaciones; estas presentan techos abovedados y muros de cajón del siglo XVIII y una de habitaciones destaca por poseer arcos. El patio está pavimentado con un piso de granito y canto rodado.

Según el padrón de agua, baja policía y alumbrado público del 24 de abril de 1936 —publicado en el diario El Deber—, residía allí como casa habitación Víctor Estensoro. Asimismo, en el catastro de la ciudad de Arequipa de 1948, figura Carmen Pacheco Miranda.

En cuanto a sus antecedentes registrales, fue propiedad de Rosa Pacheco Miranda, quien la heredó en 1957 ante el notario de Lima, Dr. Guillermo Ballón Torres, a favor de Angélica Valdez viuda de Gómez de la Torre. Esta última la vendió a María Luisa Zúñiga Estremadoyro y a Luis Manuel Antonio Huaco Zavalaga en diciembre de 1983. En el año 1995, por disposición judicial, y en el 2007, por sucesión intestada, la propiedad pasó a sus herederos —Luis Mauricio Antonio, Federico Guillermo y Paula María Huaco Zúñiga— por parte de sus padres.

En julio de 2007, Luis Mauricio Antonio Huaco Zúñiga donó sus derechos a favor de sus hermanos. Finalmente, el 7 de noviembre de 2007, mediante contrato de compraventa, fue adquirida por la sociedad conyugal conformada por María Andrea Talavera del Carpio y Michael John Passamore.